
Llevo cuatro días dándole caña a Control Resonant y todavía no sé muy bien qué contestarme a mí mismo cuando me pregunto si esto es una obra maestra rara o un experimento que se le ha ido un poco de las manos a Remedy. Puede que sea las dos cosas a la vez, la verdad. Lo que sí tengo claro, y por eso escribo esto, es que hay mucha gente preguntando en Reddit y en foros si merece la pena soltar los 59,99 euros ahora mismo o esperar, así que voy a intentar responder con datos, con lo que dice la crítica y con mi propia experiencia jugándolo, sin paños calientes.
Qué es Control Resonant y qué cambia frente al primer Control
La historia de Dylan Faden en un Manhattan invadido por el Siseo
La cosa arranca siete meses después de lo que vivimos en el primer Control. Jesse ha desaparecido y el peso de la historia recae ahora en Dylan, su hermano, que además carga con el pasado de haber sido víctima (y verdugo sin querer) de los experimentos de la Agencia Federal de Control. Manhattan queda aislada del resto del mundo mientras el Siseo, esa amenaza paranormal que ya conocíamos, campa a sus anchas por las calles junto a dos peligros nuevos: un moho que genera criaturas espeluznantes y una pauta que literalmente pone la ciudad patas arriba, sin arriba ni abajo que valgan.
Si has jugado algo de Remedy sabrás que aquí no vas a encontrar una trama que se explique con dos frases. Hay mucho documento que leer, mucho audio que escuchar y guiños constantes al universo conectado con Alan Wake, aunque esta vez con menos peso del que yo esperaba. Para quien viene de fuera y no ha tocado ni el primer Control ni otros RPG de acción con tintes de terror paranormal, avisar: cuesta un poco entrar en el ritmo al principio, pero la ambientación engancha casi por pura curiosidad de ver qué locura viene después.

El combate cuerpo a cuerpo con el Aberrante frente al disparo del Control original
Aquí está el cambio más gordo y el que más se discute en los foros. El Control de 2019 era un juego de disparos con poderes telequinéticos; este va de repartir estopa cuerpo a cuerpo con el Aberrante, un arma que tiene tres formas a la vez (ataque normal, especial y un combo final encadenado). Es un cambio de género en toda regla, más cercano a Destiny o a Remnant que al hack and slash puro que algunos tráilers dejaban entrever.
Sobre el papel suena estupendo, y de hecho hay momentos en los que combatir es puro espectáculo: esquivas láseres, planeas de un lado a otro y rematas con ejecuciones vistosas. El problema, y esto lo vas a leer en casi cualquier análisis, es que las primeras horas son bastante toscas porque solo tienes uno o dos poderes activos. Compañeros de Remedy en Reddit ya avisan de lo mismo que yo he sentido: el combate no se siente completo hasta pasadas varias horas, cuando por fin desbloqueas suficientes habilidades como para que las sinergias tengan sentido.
Cómo es de grande el mundo de Control Resonant y su exploración
No es un mundo abierto al uso, ni falta que le hace. Se estructura más como una mezcla entre RPG de acción y metroidvania: zonas laberínticas e interconectadas, sin pantallas de carga evidentes, donde subes de nivel el área según completas actividades y misiones secundarias. Hay una torre por zona que revela parte del mapa, pero ni de lejos todo lo que se esconde ahí dentro, así que la exploración de verdad, la que premia fijarte en el escenario, sigue mereciendo la pena.
Museos, tiendas con puzles decentes, comercios donde consigues fragmentos para ampliar salud o energía… el detalle en los interiores es notable, sobre todo la primera vez que los visitas. El farol te lo doy yo mismo: a partir de la tercera o cuarta vez que repites una mecánica parecida (como llevar electricidad de un generador a otro), la cosa empieza a sentirse más de relleno que de contenido con intención propia.

Los nuevos poderes de movimiento de Dylan: salto doble, planeo y gravedad
Moverse por Manhattan es, para mí, lo mejor del juego con diferencia. Empiezas con un salto doble que te deja planear y un impulso para cubrir distancias largas, algo que recuerda bastante a los Spider-Man de Insomniac en las primeras horas. Pero eso es solo el principio: los poderes para alterar la gravedad y los que te impulsan hacia pequeños agujeros negros repartidos por el escenario acaban dando pie a secciones de plataformas que parecen sacadas de un sueño raro, en el buen sentido.
Si vienes de juegos con sistemas de progresión por talentos como los que repasamos en nuestra guía sobre Hades II en PS5 y Xbox Series, vas a reconocer la lógica: cuanto más combinas poderes de movimiento con los de combate, más gratificante se vuelve todo. La sensación de progresión aquí está mejor lograda en el desplazamiento que en la pelea, y eso se nota nada más pasar el prólogo.
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Análisis de Control Resonant: lo que funciona y lo que pesa tras jugarlo
Lo mejor: el espectáculo visual y el diseño de niveles de Remedy
Remedy sigue siendo de lo mejorcito de la industria en cuanto a puesta en escena. Aquí construyen encima de la base técnica de Alan Wake 2, pero la llevan a otro terreno: un Manhattan que se dobla, se multiplica y se convierte en algo casi imposible de describir con palabras sin que suene exagerado. Las físicas alocadas del primer Control vuelven, esta vez con un comportamiento más creíble, y la iluminación sigue a un nivel puntero incluso sin trazado de rayos.
El diseño de niveles acompaña esa locura visual. Cada zona parece pensada para que te preguntes cómo demonios encaja todo eso entre sí, y es de los pocos juegos de mundo semiabierto donde perderte no es un fastidio sino parte de la gracia. Si te gustó la ambientación de The Blood of Dawnwalker por cómo construye su mundo aunque sea desde un género distinto, aquí vas a encontrar ese mismo mimo por el detalle ambiental.

Lo peor: la repetición del combate y de las actividades secundarias
Y aquí llega la otra cara de la moneda. El combate, pese a tener sistemas interesantes de daño, sinergias y debilidades por tipo de enemigo, acaba siendo repetitivo bastante antes de lo que me gustaría admitir. Los enfrentamientos se alargan más de la cuenta porque hay que derrotar a un líder para que dejen de aparecer infinitos enemigos menores, y esa fórmula se nota agotada ya mediada la partida.
Las actividades secundarias corren la misma suerte: divertidas la primera vez, correctas la segunda, y para la quinta ya las haces con el piloto automático puesto. Es un defecto parecido al que señalamos en su día en nuestro análisis de Code Vein II, donde un sistema de progresión sólido se apoyaba en demasiado grinding para lucirse. Aquí pasa algo similar: el juego se guarda las mejores cartas para el tramo final, cuando ya has dado varias vueltas a la misma mecánica.
Nuestra experiencia tras 36 horas de partida
Terminé la campaña principal con unas 36 horas en el contador, haciendo un buen puñado de secundarias pero lejos del cien por cien. Lo que aprendí jugando tantas horas seguidas es que Control Resonant premia la paciencia: si abandonas en las primeras cinco o seis horas por el combate soso, te vas a perder justo la parte donde el juego empieza a cuadrar todas sus piezas.
Mi error, y lo digo para que no lo repitas, fue lanzarme a por los primeros resonantes (los jefes de zona) demasiado pronto pensando que iba sobrado de nivel. No es cuestión de habilidad, es cuestión de progresión: hay que hacer deberes en el mundo antes de plantarte ante ellos, o la sensación de esponja de balas te va a amargar la tarde.

Control Resonant: ¿vale la pena comprarlo ahora o esperar a una rebaja?
Qué dicen la crítica especializada y la comunidad de jugadores
Los números están ahí para quien quiera consultarlos: 7,9 en Vandal, 9 sobre 10 en IGN España, 84% en Hobby Consolas y un 86% de reseñas positivas en Steam con más de seis mil valoraciones a día de hoy. El consenso general es que es un juego irregular pero memorable, y en Reddit hay hilos enteros (algunos con más de quinientos comentarios) donde se habla de que ha sido de los mejores lanzamientos de Remedy en Steam en mucho tiempo.
Eso sí, no todo el mundo está encantado por igual. He visto comentarios de jugadores con veinte horas metidas que están fascinados por ser fans de la saga, y otros que directamente confiesan que les cuesta engancharse porque esperaban algo más parecido al primer Control. Si ya disfrutaste algo como Avowed en PS5, es probable que el tono de acción con más ritmo de Resonant te encaje mejor que a quien buscaba una experiencia más pausada.
Precio, ediciones y rendimiento en PS5, Xbox Series y PC
El lanzamiento digital fue el 24 de septiembre en PS5, Xbox Series y PC (Steam y Epic), con la edición física llegando el 15 de octubre y una versión para Mac prevista más adelante. La edición estándar cuesta 59,99 dólares y la Digital Deluxe sube a 69,99, incluyendo banda sonora, artbook digital y algún cosmético extra. En PC lo he movido a 1440p con DLSS en modo equilibrado y ajustes altos sin problema, aunque conviene vigilar la VRAM si tu tarjeta anda justa, porque las texturas en alto piden bastante.
Remedy además ha metido un modo de asistencia dinámico en vez de los niveles de dificultad de toda la vida, algo que se agradece y que pocos análisis mencionan con el detalle que merece. Si compras en PS5, ten en cuenta el aviso que circula por foros de físicos sobre la compatibilidad futura con PS6: de momento no hay ninguna confirmación oficial, así que si eso te preocupa, la versión digital o PC te dan más tranquilidad a largo plazo.
Nuestro veredicto: a quién le va a gustar y a quién no
Si eres fan de Remedy y de sus rarezas narrativas, la respuesta es sí, compra ahora: te vas a llevar una de las experiencias más personales del año, aunque tengas que perdonarle algunos tramos de relleno. Si lo que buscas es un juego de acción con combate fino y sin peros, mi consejo honesto es que esperes a una rebaja o a que salga algún parche que pula el ritmo de combate, porque ahí es donde más flojea.
Y si nunca has tocado el primer Control, no hace falta que lo juegues antes, aunque te vas a perder algunas referencias con más gracia si lo conoces. Con 36 horas de duración media haciendo una parte de las secundarias, el precio se justifica para quien valore más la experiencia y el mundo que el pulido del combate.
Valoración personal
Con todo lo bueno y lo discutible que tiene, a mí Control Resonant me ha dejado con ganas de que Remedy siga explorando esta fórmula, aunque le pula bastante el combate en una posible expansión o secuela. Lo más curioso, para mí, es cómo consigue que algo tan mecánicamente repetitivo como perseguir un carrito de bebé poseído por los tejados te saque una sonrisa la primera vez. Le va a encantar a quien disfrutó Alan Wake 2 o el Control original y no le importe que un RPG de acción no tenga el combate como plato fuerte; le va a costar más a quien venga buscando algo con la fluidez de un Diablo IV o un Hades II. Está disponible en PS5, Xbox Series X/S y PC, con Mac en camino. ¿Tú ya lo has probado? Cuéntame en los comentarios qué es lo que más echas en falta o qué añadirías a esta review, que seguro que hay matices que se me escapan.




