
Llevo semanas metiéndome en Weavereach una y otra vez, y todavía no sé si Mistfall Hunter es el juego que necesitaba el género de extracción o simplemente un experimento curioso que se queda a medio camino. Bellring Games ha tenido la valentía de mezclar dos fórmulas que en teoría no pintaban nada bien juntas: el peso y la tensión de un soulslike con el miedo a perderlo todo de un juego de extracción. Y, para sorpresa de casi todos, la mezcla funciona mejor de lo que cualquiera hubiera apostado en 2025.
Ahora bien, que la idea sea buena no significa que la ejecución esté a la altura todavía. En este análisis te cuento lo que de verdad importa antes de gastarte los 24,99 euros que pide en Steam: cómo se juega, qué aporta cada clase, dónde aprieta el zapato técnicamente y, sobre todo, si merece la pena entrar ahora o esperar a que Bellring Games pula las costuras.
Qué es Mistfall Hunter y por qué está generando debate
Lo primero que quiero dejar claro, porque veo confusión constante en foros y comentarios, es que Mistfall Hunter no es un MMORPG ni tiene una campaña narrativa al uso. Es un RPG de acción en tercera persona con estructura de extracción: entras en una expedición con tu equipo puesto, exploras, luchas y, si consigues escapar con vida, te quedas con el botín. Si mueres, lo pierdes casi todo salvo lo que hayas guardado en el bolsillo seguro. Esa premisa, tan simple sobre el papel, es la que sostiene todo lo demás.
Bellring Games viene de currárselo desde cero como estudio nuevo, y se nota que han mirado tanto a Escape from Tarkov como a Dark Souls a la hora de diseñar el ritmo de las partidas. No hay aquí una historia larga que seguir capítulo a capítulo, sino un mundo que se explica a través de fragmentos, diálogos en el refugio y objetos que vas encontrando. A quien busque una campaña con peso puede decepcionarle, pero para quien quiera sesiones cortas e intensas, encaja de maravilla.
Un extraction-shooter de fantasía oscura con alma de soulslike
El combate se apoya en los mismos pilares que cualquier soulslike que se precie: gestionar la distancia, saber cuándo golpear y cuándo guardar la postura para no quedarte sin estamina en el peor momento. Los enemigos controlados por la máquina suelen ser lentos y previsibles, así que la verdadera amenaza casi siempre viene de otros jugadores que rondan el mismo mapa buscando exactamente lo mismo que tú.
Esa capa extra de tensión es, para mí, lo que distingue realmente a Mistfall Hunter de cualquier otro clon de Souls. No basta con memorizar patrones de ataque, porque nunca sabes si detrás de la próxima esquina te espera un jefe o un grupo de tres jugadores mejor equipados que tú, dispuestos a quitarte todo lo que llevas encima sin contemplaciones.
Las seis clases disponibles y cómo cambian tu forma de jugar
Al crear personaje eliges entre caballero marchito, mercenario, hechicero, flechanegra, umbrestirge y vidente, y aquí no hay relleno: cada una impone un estilo de combate distinto de verdad. El caballero marchito aguanta golpes y presiona de cerca, la flechanegra vive de mantener las distancias, y el hechicero necesita jugar con más cabeza porque sus recursos mágicos son limitados y se agotan rápido si abusas de las habilidades.
Mi consejo, después de probar varias, es que si vas a jugar en solitario elijas algo con capacidad defensiva propia, porque en solitario cada error se paga mucho más caro que en grupo. En cambio, si entras siempre con dos compañeros, merece la pena repartir roles y buscar sinergias, algo que recuerda bastante a cómo se plantean las composiciones en otros títulos cooperativos del género.

Weavereach, el mundo que se cae a pedazos
La ambientación transcurre en Weavereach, un reino consumido por una niebla dorada que ha corrompido tanto el paisaje como a las criaturas que antes lo habitaban. El trasfondo habla de dioses caídos y de un recurso codiciado, el plasma áureo, que empuja a los llamados Hunters a arriesgarse una y otra vez dentro de zonas cada vez más peligrosas. No es una historia compleja, pero cumple su función de darle sentido a por qué repetimos la misma rutina de expedición sin que resulte forzado.
Visualmente, castillos derruidos, criptas y bosques brumosos construyen una atmósfera coherente de principio a fin, aunque el acabado técnico todavía se nota un peldaño por debajo de una superproducción. Hay texturas que pierden definición de cerca y animaciones, como los saltos, que chirrían un poco. Nada que rompa la experiencia, pero se percibe que es el primer proyecto grande del estudio.
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Cómo se juega Mistfall Hunter: combate, extracción y curva de aprendizaje
El combate cuerpo a cuerpo, pausado y con peso real
Cada ataque tiene una ventana de recuperación que te obliga a pensar antes de lanzarte, algo que ya conocen bien quienes vienen de juegos como Lies of P, donde medir cada golpe marca la diferencia entre sobrevivir o volver al menú principal. Aquí pasa algo parecido, aunque con un matiz importante: como también puedes encontrarte con otro jugador en cualquier momento, esa cautela se multiplica.
Lo que más me ha convencido es que la clase elegida cambia de verdad el ritmo del combate, no solo las cifras de daño. Jugar con espada y escudo se siente pausado y táctico, mientras que apostar por el arco obliga a mantener las distancias y jugar al desgaste. Ninguna sensación es mejor que otra, simplemente son experiencias distintas dentro del mismo esqueleto de reglas.

La extracción: por qué cada partida te hace sudar
Antes de entrar a cualquier expedición tienes que decidir qué equipas, sabiendo que todo lo que lleves puede desaparecer si mueres. Esa decisión previa pesa mucho más de lo que parece al principio: ¿arriesgas tu mejor arma para intentar un botín más gordo o prefieres ir con lo mínimo y minimizar pérdidas? Con el tiempo aprendes a calcular ese riesgo casi de forma automática, pero las primeras expediciones se viven con los nervios a flor de piel.
Lo que sí puedo confirmar tras varias semanas jugando es que esa tensión constante no decae ni cuando ya conoces el mapa de memoria. Siempre existe la posibilidad de que otro grupo haya escuchado el combate contra un jefe y decida emboscarte justo cuando vas cargado de recursos, y ese factor imprevisible es lo que te hace volver a por otra partida más.
El cooperativo y el componente JcJcE, la gran apuesta del juego
Puedes jugar solo, pero el juego brilla de verdad cuando entras con dos compañeros que se complementan. Igual que ocurre en Code Vein II, otro título que apuesta fuerte por el combate compartido dentro del género soulslike, aquí la coordinación entre clases marca una diferencia enorme a la hora de plantar cara tanto a jefes como a otros grupos de jugadores.
El matiz que hace especial a Mistfall Hunter es que esos mismos aliados ocasionales pueden convertirse en enemigos en cuanto aparece un botín jugoso. He visto pactos improvisados para tumbar a un jefe que después terminan en puñaladas traperas por quedarse con la recompensa entera. Es sucio, es tenso, y precisamente por eso funciona.

La curva de aprendizaje, las primeras horas que pueden frustrarte
Aquí tengo que ser honesto: las primeras horas cuestan más de lo que deberían. Entre los tutoriales, la cantidad de sistemas que se acumulan y la falta de claridad en algunos menús, especialmente si juegas con mando, cuesta hacerse una idea clara de por dónde tirar. No es un problema de dificultad de combate, sino de comunicación del propio juego con el jugador nuevo.
Una vez pasas ese primer muro, todo empieza a encajar solo. El verdadero gancho aparece a partir de la quinta o sexta expedición, cuando ya entiendes la economía interna y empiezas a tomar decisiones con criterio en vez de ir a ciegas. Si abandonas antes de llegar ahí, es muy probable que te quedes con la peor cara del juego.
Mistfall Hunter, ¿vale la pena? Mi veredicto tras varias semanas jugando
Gráficos, rendimiento y los problemas técnicos que me he encontrado
En un equipo potente el juego puede llegar a rozar los 90 fotogramas por segundo con la configuración recomendada, pero esa estabilidad se rompe con más frecuencia de la deseable, con microcortes que no dependen únicamente de la potencia del hardware. A esto se suma que la infraestructura online todavía no está a la altura: el chat global se llena de spam de venta de oro y en Reddit no son pocos los que reportan haberse cruzado con tramposos.
Comparado con otro lanzamiento reciente del género como Nioh 3, que llegó con una base técnica bastante más asentada, Mistfall Hunter todavía transmite la sensación de un primer proyecto que necesita rodaje. No es un desastre ni mucho menos, pero sí un juego que pide paciencia mientras el estudio corrige estos flecos.

Precio en Steam y si merece la pena pagarlo ahora
Los 24,99 euros que pide en Steam me parecen razonables si comparamos con lo que cuestan otros lanzamientos AA del género, sobre todo teniendo en cuenta que las compras dentro del juego, de momento, son únicamente cosméticas y no afectan a la jugabilidad. Existe también una edición Deluxe con contenido extra que no aporta ninguna ventaja competitiva, solo estética.
Dicho esto, como en cualquier juego pensado como servicio, el valor real de Mistfall Hunter se va a medir dentro de unos meses, no ahora. Si Bellring Games mantiene un ritmo de actualizaciones decente y corrige los problemas de servidores, el precio de entrada actual quedará más que justificado. Si el soporte flojea, la sensación de haber pagado por una base a medio pulir puede pesar más.
Lo que dice la comunidad en Reddit y Steam
Las opiniones están realmente divididas, y no lo digo por decir: en Steam el juego se mueve en un porcentaje de aprobación discreto, ni para tirar cohetes ni para hundirlo. En Reddit encuentro de todo, desde gente que reconoce que la mezcla de géneros le ha hecho creer otra vez en el género de extracción, hasta jugadores que echan de menos algo tan básico como el bloqueo de objetivo, ausente en el sistema de combate actual.
Esa polarización tiene sentido si lo piensas fríamente: Mistfall Hunter no termina de convencer del todo ni a los puristas del Souls ni a los fans habituales de los shooters de extracción, precisamente porque no es exactamente ninguna de las dos cosas, sino un híbrido con personalidad propia que todavía está buscando a su público exacto.
Valoración personal
Si me preguntas si me lo he pasado bien, la respuesta es sí, y con ganas de volver a por otra expedición en cuanto cierro el juego. Lo que más rescato es esa tensión constante de no saber si vas a salir con las manos llenas o vas a perderlo todo frente a un grupo mejor organizado, algo que ningún otro RPG de acción del catálogo actual reproduce exactamente igual. Si te gustan tanto los Souls como los juegos de extracción tipo Tarkov, aquí tienes un punto de encuentro curioso entre ambos mundos.
No lo recomendaría, eso sí, a quien busque una historia con peso propio ni a quien se frustre fácilmente al perder su equipo por culpa de otro jugador dentro de un RPG de fantasía. Está disponible en PC a través de Steam, PlayStation 5 y Xbox Series X|S, con soporte multiplataforma entre todas ellas. Cuéntame en los comentarios qué clase has probado y si el juego te ha convencido tanto como a mí, o si por el contrario esperabas otra cosa completamente distinta.




