Gloomhaven - primer plano de una criatura enemiga en un entorno de jungla oscura
Te cuento cómo funciona el combate por cartas de Gloomhaven, qué clase elegir al empezar y si el salto a PC y consola mereció la pena en 2026.

Actualizado: agosto de 2026

Llevo desde la beta de acceso anticipado entrando y saliendo de las mazmorras de Gloomhaven, primero en PC y más tarde en PS5 cuando llegó a consola en 2023, así que puedo hablarte de este RPG táctico sin limitarme a repetir lo que pone la contraportada. Si buscas un juego de mesa cooperativo llevado a formato digital sin perder profundidad, este es de los pocos que lo consigue de verdad, aunque el salto del cartón a la pantalla tiene matices que solo se notan tras muchas horas jugadas, y de eso quiero hablarte con calma.

¿Cómo funciona el combate por turnos y por cartas en Gloomhaven?

Aquí no hay barra de maná ni puntos de acción al uso. Cada mercenario carga con su propio mazo de cartas de habilidad y, al empezar tu turno, eliges dos de esas cartas. Cada carta se divide en una mitad superior y otra inferior, y solo puedes usar una mitad de cada una de las dos cartas elegidas: si tiras de ataque en la primera, la segunda te obliga a usar movimiento, curación o lo que toque en su parte inferior. Al principio cuesta encajar la lógica, sobre todo porque tienes que pensar en combos entre tus propias cartas antes incluso de mirar al enemigo.

Lo que de verdad marca la diferencia, y esto se nota tanto jugando en solitario como en cooperativo, es que cada carta lleva un número de iniciativa que ordena todo el combate, tanto a tus mercenarios como a los monstruos. Puedes montar el combo perfecto sobre el papel y que un enemigo actúe antes que tú y te lo desbarate por completo. Por eso Gloomhaven castiga la improvisación mucho más que otros RPG por turnos, ya que incluye esa capa extra de gestión de la baraja que no existe en juegos con barra de acciones fija.

Qué significan la iniciativa y las dos acciones por carta

La iniciativa decide el orden de toda la ronda, no solo el tuyo. Un mercenario con una carta de iniciativa baja actúa antes; un jefe con iniciativa alta puede actuar el último y rematar la jugada cuando menos lo esperas. Aprender a leer ese número antes de escoger tus dos cartas es, para mí, la habilidad que separa a quien sobrevive de quien acaba tirado en el suelo de la sala equivocada.

Además, cada carta trae su propio valor de iniciativa según la acción que representa, así que elegir entre un ataque fuerte pero lento o un movimiento rápido pero débil cambia por completo cómo se va a desarrollar la ronda. No es un detalle menor: en los combates más duros, decidir el orden en el que actúas pesa tanto como el daño que vas a hacer.

Por qué perder cartas es tan importante como perder vida

Las cartas usadas se descartan y puedes recuperarlas descansando, pero al descansar quemas una de ellas y la pierdes para el resto del escenario, salvo excepciones de ciertas clases. Cuando te quedas sin cartas, tu mercenario cae agotado y sale del combate, así que la baraja funciona como un cronómetro paralelo a tus puntos de golpe. He perdido escenarios no por quedarme sin vida, sino por quedarme sin cartas con las que seguir actuando, y es una sensación muy distinta a la de cualquier RPG con maná regenerable.

Esto obliga a jugar con la cabeza fría: si descansas todo el rato para reponer cartas, avanzas más lento y muchos escenarios tienen un límite de rondas antes de que lleguen refuerzos enemigos. Gestionar cuándo descansar y qué carta sacrificar es, en la práctica, la decisión estratégica que más se repite en cada partida.

Qué clases puedo jugar en Gloomhaven y cuál elegir primero

El juego arranca con seis mercenarios disponibles y desbloquea el resto hasta sumar diecisiete, cada uno con un mazo propio y un estilo de juego que no se parece al de los demás. Si vienes de otros RPG tácticos como el que encontrarás en esta guía de inicio para Baldur’s Gate 3, olvida la idea de clases con un rol fijo tipo tanque o sanador puro, porque en Gloomhaven casi todas mezclan un poco de todo.

Las seis clases iniciales y su estilo de juego

  • Brute: el tanque de manual, aguanta golpes y abre camino en las salas más peligrosas.
  • Tinkerer: apoya con curación a distancia y trampas, aunque pega flojo por su cuenta.
  • Spellweaver: daño mágico en área muy alto, pero con muy pocos puntos de vida.
  • Scoundrel: puñales, sigilo y bonificaciones por flanquear al enemigo.
  • Cragheart: manipula el terreno, derriba muros y empuja enemigos hacia zonas con trampas.
  • Mindthief: control mental y movilidad, muy entretenida pero frágil si te pillan mal colocada.

De las seis, la que más me costó dominar fue la Spellweaver: pega fuerte a varios enemigos a la vez, pero un solo error de posicionamiento y la pierdes en dos turnos. El Brute, en cambio, perdona muchos más fallos mientras aprendes las reglas básicas del mazo.

Cómo se desbloquean las clases secretas restantes

Las once clases restantes se abren completando la misión personal de cada mercenario inicial, algo que en el tablero físico se guardaba en sobres cerrados para no destripar la sorpresa a nadie. La adaptación digital respeta ese espíritu: no ves qué vas a desbloquear hasta que cumples el objetivo, lo que anima a rotar de personaje en vez de quedarte siempre con el mismo grupo de cuatro.

Esto tiene un efecto curioso en las partidas cooperativas: cada grupo acaba desbloqueando las clases en un orden distinto según qué misión personal complete antes, de modo que dos partidas de cuatro jugadores pueden tener un plantel de personajes completamente distinto pasadas cuarenta horas de campaña.

Mi recomendación si es tu primera partida

Empieza con Brute y Tinkerer si vais a ser dos, o añade Cragheart y Scoundrel si sois cuatro. Es una combinación que aguanta bien los primeros escenarios sin morir por errores de novato en la gestión de cartas, que es con diferencia el motivo más habitual de derrota en las primeras diez partidas. Una vez le pilles el ritmo al descarte y al descanso, prueba con Spellweaver o Mindthief, que dan mucho más juego táctico pero exigen más experiencia previa. Si prefieres un método más guiado para decidir con qué personaje empezar, esa misma duda se resuelve de forma parecida en esta guía sobre qué clase elegir en Baldur’s Gate 3, aunque aquí el peso de las cartas cambie bastante la lógica de elección.

Cómo es la exploración, la ciudad de Gloomhaven y las misiones secundarias

Fuera de las mazmorras, Gloomhaven no es solo un mapa bonito de fondo. Cada partida te obliga a decidir en qué orden visitas las localizaciones del mapa, qué carta de evento de carretera o de ciudad resuelves y hasta qué punto te arriesgas por un cofre que puede estar vacío o ser una encerrona. La exploración pesa casi tanto como el propio combate a la hora de decidir cómo avanza tu campaña, porque muchas de esas decisiones afectan a la reputación de tu grupo en la ciudad.

Gloomhaven - grupo de mercenarios enfrentándose a criaturas hostiles en un escenario de mazmorra

Tipos de escenarios: mazmorras, bosques y cuevas

Cada escenario tiene un objetivo distinto (derrotar a todos los enemigos, sobrevivir un número de rondas, escoltar a un aliado) y un tablero modular hecho de piezas hexagonales que cambia según el tipo de localización: mazmorras con pasillos estrechos y trampas, bosques con más espacio para maniobrar y cuevas con visibilidad reducida que complica planear con antelación. Esa variedad de diseño obliga a adaptar la composición de cartas antes de entrar, no solo a repetir la misma estrategia una y otra vez.

Si te gustan los RPG por turnos en general y quieres comparar ritmos de combate distintos, echa un vistazo a este análisis de Honkai: Star Rail en 2026, que resuelve los turnos de una forma mucho más ágil y menos punitiva que Gloomhaven.

Reputación, prosperidad y el modo Guildmaster frente al modo Campaña

Entre misión y misión vuelves a la ciudad de Gloomhaven, donde puedes comprar objetos, mejorar tu equipo y donar oro al Gran Roble para desbloquear beneficios permanentes para todo el grupo. La reputación sube o baja según tus decisiones en los eventos, y la prosperidad de la ciudad determina qué tiendas y objetos tienes disponibles, así que ignorar la parte de gestión también tiene consecuencias mecánicas, no solo narrativas.

El modo Campaña sigue fielmente las 95 misiones del juego de mesa original, mientras que el modo Guildmaster es exclusivo de la versión digital, con 160 misiones propias y una progresión distinta pensada para partidas más cortas. No comparten guilds ni personajes entre sí, así que conviene decidir desde el principio en cuál quieres invertir el tiempo.

De tablero a PC y consola: qué cambia y si merece la pena en 2026

Gloomhaven - interfaz de combate con las cartas de habilidad de los mercenarios

Qué se gana y qué se pierde al jugarlo en digital

La versión digital te ahorra la parte más pesada del tablero físico: montar el escenario, buscar la carta de monstruo correcta y hacer cuentas de daño a mano. A cambio, pierdes algo que solo notas cuando ya conoces bien el juego: en la mesa real puedes hacer trampas pequeñas a tu favor (una jugada ambigua, un desempate que interpretas como te conviene) y en digital eso no existe, todo lo resuelve el sistema de forma estricta. En foros de jugadores es habitual leer que esa rigidez hace que se pierdan más escenarios en digital que en físico, y coincido: la sensación de dificultad sube un poco, no porque el juego cambie las reglas, sino porque ya no puedes suavizarlas.

También cambia la forma de planificar. Con las cartas en la mano físicas las repasas de un vistazo; en pantalla tienes que abrir menús para revisar qué le queda a cada enemigo o qué objetos lleva cada mercenario, lo que ralentiza esa fase de planificación tan importante que comentaba antes. Si vienes de juegos donde la progresión de equipo es más directa, como en esta guía de las mejores armas de Baldur’s Gate 3, prepárate para un sistema de inventario más denso y menos inmediato.

Errores y detalles que solo notas tras muchas horas

Hay pequeños roces de control que un jugador nuevo no detecta hasta que lleva bastantes partidas: cerrar una puerta cuenta como terminar el movimiento, así que si llevas botas de desplazamiento y no las activas antes de llegar a la puerta, pierdes esa oportunidad sin darte cuenta. También es fácil confundir el clic y activar una carta que no querías, algo que en el tablero físico se corrige al momento y en digital obliga a reiniciar el turno, cuando el juego lo permite. Ninguno de estos detalles rompe la experiencia, pero conviene saberlo antes de frustrarte pensando que has hecho algo mal.

Ligado a esto, subir de nivel a tus mercenarios y desbloquear nuevas cartas o mejoras recuerda bastante a otros sistemas de progresión por árbol de habilidades del género RPG; si te interesa ese tipo de optimización de build, en esta guía del árbol de habilidades de Titan Quest II tienes otro ejemplo de cómo planear mejoras a largo plazo, aunque las mecánicas de combate sean muy distintas.

Plataformas disponibles y precio orientativo

  • Ordenadores personales (Windows, desde octubre de 2021, y macOS desde noviembre de 2021)
  • PlayStation 4 y PlayStation 5 (desde el 18 de septiembre de 2023)
  • Xbox One y Xbox Series X/S (desde el 18 de septiembre de 2023)
  • Nintendo Switch (desde el 18 de septiembre de 2023)

El juego base tiene un precio recomendado de 34,99 euros en Steam, y existen dos expansiones adicionales: Jaws of the Lion, con 25 escenarios y personajes propios, y Solo Scenarios: Mercenary Challenges, con 17 misiones pensadas para un solo mercenario. Ninguna es obligatoria para disfrutar del juego base, pero si ya sabes que te va a gustar, Jaws of the Lion es la que más contenido añade por el precio.

Valoración personal

Si tuviera que resumir mis partidas en una frase: Gloomhaven es exigente, a veces injusto con la mala suerte de las cartas de monstruo, pero rarísimamente aburrido. Lo que más me gusta es que ninguna partida se resuelve igual, ya que la combinación de mazo, escenario y compañeros cambia constantemente la forma de resolver cada sala. Lo que menos me convence es la curva de entrada: las primeras cuatro o cinco partidas cuestan, y no es un juego que recomiende a alguien que solo quiere pasar el rato sin pensar demasiado.

Le puede encantar a cualquiera que disfrutase de los juegos de mesa cooperativos de mazmorreo o de RPG tácticos por turnos con gestión de recursos ajustada, en la línea de Baldur’s Gate 3 o de Solasta II, aunque aquí el peso recae más en la baraja que en las tiradas de dados. Está disponible en PC, PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox One, Xbox Series X/S y Nintendo Switch, así que la mayoría de jugadores tiene alguna forma de probarlo. Si ya lo has jugado, cuéntame en los comentarios qué clase te costó más dominar o qué le añadirías a la versión digital, porque siempre se aprende algo nuevo leyendo la experiencia de otros grupos de mercenarios.

Preguntas frecuentes

¿Gloomhaven es un buen juego para empezar en los RPG tácticos por turnos?

Puede serlo si te gusta pensar cada movimiento con calma, pero la curva de entrada es exigente porque hay que aprender el sistema de cartas e iniciativa desde la primera partida. Si prefieres algo más directo, otros RPG por turnos con menos gestión de recursos son una entrada más suave al género.

¿Cuántas clases jugables tiene Gloomhaven en total?

Diecisiete. Empiezas con seis mercenarios disponibles desde el primer momento (Brute, Tinkerer, Spellweaver, Scoundrel, Cragheart y Mindthief) y el resto se desbloquea completando la misión personal de cada personaje.

¿Se puede jugar Gloomhaven en solitario?

Sí, tanto el modo Campaña como el modo Guildmaster se pueden jugar en solitario manejando varios mercenarios a la vez, aunque la gestión de turnos se complica cuando controlas más de dos personajes al mismo tiempo.

¿En qué plataformas está disponible Gloomhaven?

En PC (Windows y macOS), PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox One, Xbox Series X/S y Nintendo Switch. Las versiones de consola y Switch llegaron el 18 de septiembre de 2023, mientras que PC lo tiene disponible desde 2021.

¿Qué diferencia hay entre el modo Campaña y el modo Guildmaster?

El modo Campaña reproduce las 95 misiones del juego de mesa original de forma fiel, mientras que el modo Guildmaster es exclusivo de la versión digital, con 160 misiones propias y una progresión distinta pensada para partidas más cortas. No se puede llevar el mismo grupo de un modo a otro.

¿Merece la pena Gloomhaven en 2026 si ya han pasado varios años desde su lanzamiento?

Sí, el juego base sigue funcionando igual de bien y las expansiones Jaws of the Lion y Solo Scenarios han añadido contenido adicional sin cambiar la fórmula original, así que no se ha quedado desactualizado en sus mecánicas principales.


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