
Llevo veinticinco horas dentro de Code Vein II y todavía me sorprende lo mucho que ha cambiado la fórmula desde 2019. Si me preguntas si Code Vein 2 vale la pena, mi respuesta corta es sí, aunque con matices que conviene explicar antes de que te gastes los sesenta y nueve euros que pide Bandai Namco por la edición estándar.
No hace falta haber tocado el primer Code Vein para meterte en esta secuela: la historia arranca de cero, con personajes nuevos y un mundo que se reconstruye tras un apocalipsis llamado el Resurgimiento. Eso sí, si vienes del original notarás enseguida que el combate y la personalización han dado un salto considerable, y de eso quiero hablarte con calma, sin dar rodeos.
- Desarrollador: Bandai Namco Studios
- Plataformas: PS5, Xbox Series X|S y PC
- Fecha de lanzamiento: 30 de enero de 2026
- Precio: 69,99€ en su edición estándar
Qué ha mejorado Code Vein II respecto al primer juego
Bandai Namco no se ha limitado a repetir la jugada de 2019. Se nota que el estudio ha ganado tablas con este tipo de combate, porque el ritmo de las peleas ahora depende mucho más del arma que elijas, algo que en el original apenas se notaba. Las espadas ligeras te acercan a un hack’n’slash rápido, mientras que hachas y espadones te obligan a pensar cada golpe.
Y hay más: el mapa es sensiblemente mayor que el de la primera entrega, y para moverte por él ahora dispones de una moto. Suena a detalle menor, pero te ahorra la sensación de estar caminando eternamente entre puntos de interés, algo que a mí, personalmente, me hizo disfrutar más las zonas abiertas que las mazmorras cerradas.
Un combate mucho más pulido y personalizable
El editor de personaje se ha ampliado bastante, con opciones de peinado, rasgos físicos y vestuario que dan para pasarte media hora antes de empezar la partida. No es un apartado imprescindible, pero si te gusta cuidar el aspecto de tu cazarresucitados, aquí tienes donde entretenerte.
En combate, lo que más me ha convencido es la variedad de decisiones tácticas: puedes luchar junto a tu compañero o asimilar su poder temporalmente, y ambas opciones cambian por completo cómo se resuelve un combate contra un grupo numeroso de enemigos o contra un jefe.
Un mapa más grande y una moto para recorrerlo
Explorar el mundo abierto de Code Vein II tiene su punto: hay recursos que merece la pena buscar y algunos enemigos de élite opcionales que suponen un desafío real. No es un diseño tan cuidado como el de los grandes referentes del género, pero cumple.
Lo que sí boto en falta es más variedad en esos tramos de exploración, porque terminas usando la moto para saltarte buena parte del recorrido. El mapa gana en tamaño, pero no siempre en contenido interesante, y eso se nota tras varias horas seguidas de juego.
Los compañeros ahora pesan más en el combate
Los resucitados que te acompañan no son un mero adorno. Luchan de forma decente contra grupos y contra jefes, y su daño se marca en un color distinto que puedes eliminar si rematas al enemigo tú mismo, lo que obliga a que no les dejes todo el trabajo sucio.
Cada compañero tiene sus propios rasgos de vínculo y ventajas de combate y exploración, así que elegir con quién sales de expedición forma parte de la estrategia, algo que a mí me ha dado pie a probar combinaciones distintas según el tipo de enemigo que me esperaba.

Cómo funcionan los Vestigios y los Códigos de sangre en Code Vein II
Aquí es donde el juego puede resultar denso al principio. El Código de sangre define buena parte de tu rendimiento en combate: estadísticas, mejoras de equipo y potenciadores de atributos se entrelazan en un sistema que, lo reconozco, abruma un poco las primeras horas.
Una vez le pillas el truco, la cosa cambia. Puedes rehacer tu build casi por completo según lo que te esté costando un jefe concreto, y esa capacidad de adaptación es, para mí, el mayor acierto del apartado jugable. Si quieres profundizar en las clases disponibles, dejé todos los detalles en nuestra guía completa de Códigos de sangre de Code Vein II.
El Código de sangre define tu build de principio a fin
Cada Código de sangre trae consigo un conjunto de habilidades y una orientación de estadísticas concreta, y puedes ir maximizándolo a medida que avanzas. El código de jefe, por ejemplo, solo se puede maxear, no mejorar por partes, algo que conviene tener en cuenta antes de invertir recursos a lo loco.
Lo que más agradezco es que el juego no te obliga a comprometerte con una sola build para siempre. Cambiar de Código de sangre entre combates es rápido y no penaliza, así que experimentar sale barato y merece la pena hacerlo con frecuencia.
Los Vestigios y los viajes en el tiempo con Lou
La otra pata del sistema son los Vestigios: fragmentos de memoria que absorbes y que, unidos al poder de Lou para manipular el tiempo, te permiten viajar al pasado y alterar hechos que afectan al presente. Es la seña de identidad más clara de esta secuela frente al original.
Narrativamente funciona bien, aunque en términos de exploración se queda un poco corto. Cada viaje temporal desbloquea un personaje o una porción de trama concreta, pero no llega a convertirse en un mecanismo de puzles o secretos tan elaborado como cabría esperar.

El icor y las Formas de arma, el corazón del combate
El icor es el recurso que consumes al usar las Formas de arma, esos ataques especiales que marcan la diferencia en los combates más duros. Se recupera ejecutando ataques drenantes sobre enemigos que ya han acumulado sangrado, una mecánica que vuelve directamente del primer Code Vein.
Dominar ese ciclo de sangrado y drenaje es, sinceramente, lo que separa a un jugador que sufre contra los jefes de otro que los disfruta. Gestionar bien el icor te da margen para usar tus mejores ataques justo cuando más falta hacen, y ese aprendizaje lleva unas horas, pero compensa.
Historia, duración y rendimiento tras 25 horas de partida
Code Vein II apuesta por contar mucho más que el original: hay diálogos, cinemáticas y personajes con peso propio en casi cada tramo de la aventura. Es un planteamiento más cercano a una aventura narrativa clásica que a la fórmula habitual del género, donde la historia suele quedar repartida en descripciones de objetos.
Eso tiene un precio: la trama abusa de tópicos de anime y algunos diálogos rechinan un poco por el tono. Aun así, la sensación general es de una historia mejor hilada que la del primer juego, con motivaciones más claras para los personajes que te acompañan.
Una historia autoconclusiva con mucho peso narrativo
No es una secuela directa en términos de guion: puedes empezar por aquí sin sentirte perdido. El punto de partida, la destrucción del mundo conocido tras el Resurgimiento, se explica con calma en las primeras horas, así que no hace falta deberes previos.
Lo que sí cambia es el tono: hay más humor y más drama personal entre los compañeros que en el primer Code Vein. La saga se aleja a propósito de la solemnidad de FromSoftware, y esa decisión, guste más o menos, le da una identidad propia dentro del género.
Cuánto dura Code Vein II y qué ofrece su tramo final
Completar la campaña principal te llevará unas 25 o 30 horas si vas con calma, pero exprimir el mapa entero, los enemigos de élite y los objetos opcionales puede llevarte más de 60 horas. Varios jugadores en Reddit hablan de rondar las 67 horas para el 100% del juego.
Comparado con el primer Code Vein, que exigía hasta tres partidas completas para el platino, esta secuela plantea una progresión más directa, aunque cierta parte de la comunidad nota que, a pesar del mapa más grande, la aventura se siente algo más corta en términos de contenido único.

Cómo rinde en PS5, Xbox Series y PC
Aquí está mi mayor pega. El juego admite pantallas VRR, lo que ayuda a disimular las caídas de fotogramas, pero en el modo rendimiento de consola hemos notado fluctuaciones constantes entre 50 y 60 fps en el mapa abierto, algo que no se justifica por la exigencia gráfica del título.
Tampoco está optimizado específicamente para PS5 Pro, y durante las cinemáticas es habitual ver cómo las texturas de alta calidad tardan un instante en cargar. Nada que arruine la experiencia, pero sí detalles que un pulido extra habría solucionado antes de salir a la venta.
Para qué tipo de jugador está pensado este juego
Si disfrutaste el primer Code Vein, esta secuela te va a gustar sin dudarlo: profundiza en todo lo que funcionaba y corrige buena parte de lo que chirriaba. Si vienes de soulslikes más duros y clásicos, como los que repasamos al hablar de Elden Ring Nightreign, aquí encontrarás un desafío algo más permisivo en su narrativa, aunque no en su combate.
Eso sí, no esperes un selector de dificultad como el que terminó incorporando Lies of P tras su lanzamiento. Code Vein II sigue siendo exigente de verdad, y los errores en combate contra jefes se pagan caro, así que si buscas algo relajado, este no es tu juego.
Valoración personal
Después de estas 25 horas, me quedo con un combate variado y con muchísimas opciones para adaptar tu estilo de juego, y con una historia que, pese a sus tópicos, consigue que te importe lo que le pasa a tus compañeros. Lo que menos me ha convencido es el diseño de mazmorras, que sigue un peldaño por debajo de los grandes nombres del género, y algún problema técnico en consola que espero que pulan con el tiempo.
Le encajará sobre todo a quien disfrutó el primer Code Vein o a quien busque un soulslike con más narrativa y personalización que exigencia pura de diseño de niveles. Si lo que buscas es algo más parecido a Nioh 3 en cuanto a profundidad de combate, o quieres ver qué más ha salido este año, échale un ojo a nuestra selección de los mejores action RPG para PS5 y Xbox Series X.
Code Vein II está disponible en PS5, Xbox Series X|S y PC. Los datos de Steam reflejan una acogida algo más discreta que la de la prensa, con en torno a un 64% de reseñas positivas sobre más de siete mil, así que la opinión de la comunidad está bastante dividida. ¿Tú qué opinas, lo has jugado ya? Cuéntanos en los comentarios qué es lo que más te ha gustado y qué le echas en falta, porque seguro que hay matices que a mí se me han escapado.






