
Actualizado: junio de 2026
Han pasado más de tres años desde que Tears of the Kingdom salió al mercado y todavía lo tengo instalado. Zelda: Tears of the Kingdom es, en mi experiencia personal, el videojuego mejor diseñado que he tenido entre manos en la última década, y eso incluye títulos con presupuestos tres veces mayores y hardware sin limitaciones. Dicho esto, tampoco voy a vender una fantasía: tiene fallos reales, fallos que la prensa grande esquivó por comodidad en 2023, y fallos que tú mereces conocer antes de gastar tu dinero o tu tiempo.
El juego salió el 12 de mayo de 2023 para Nintendo Switch a 69,99 €. A día de hoy lo encuentras a mejor precio físico o digital, y funciona con mejoras notables en Nintendo Switch 2 vía retrocompatibilidad. La historia principal te lleva entre 50 y 60 horas si vas con criterio, y perfectamente más de 100 si eres explorador compulsivo, como yo. Así que si buscas un análisis de alguien que lo ha terminado, que ha bajado a las profundidades sin preparación y se ha arrepentido, y que ha perdido más de una batalla por confiar en una espada fusionada demasiado creativa, sigues leyendo el correcto.
Antes de entrar en materia, una aclaración importante: este análisis está escrito desde horas reales de juego, no desde el comunicado de prensa. He completado la historia principal, he subido todos los santuarios que he podido, he tenido batallas frustrantes con el framerate en el Bosque Korog y he construido vehículos tan absurdos con la Ultramano que da vergüenza ajena. Con todo eso en mente, aquí va el análisis honesto de Zelda: Tears of the Kingdom en 2026.
¿Es Zelda: Tears of the Kingdom un RPG y por qué está aquí?
Es una pregunta legítima, y conviene responderla sin rodeos. Zelda: Tears of the Kingdom no es un RPG en el sentido clásico del término: no tiene clases, no hay árboles de habilidades con puntos para invertir, y la progresión de personaje es muy lineal. Es un juego de acción y aventura en mundo abierto con mecánicas de exploración, construcción y combate libre. Sin embargo, tiene varios elementos que lo acercan al género: gestión de inventario, sistema de equipamiento con atributos, corazones y aguante como stats, y una narrativa larga que se despliega por fases.
En juegosrpg.com lo cubrimos porque su estructura de exploración y la forma en que recompensa la curiosidad y la planificación lo conectan directamente con lo que busca el jugador de RPG. Si has disfrutado de mundos como los de Elden Ring o Genshin Impact, Tears of the Kingdom te va a hablar en un lenguaje familiar. No es un RPG puro, pero sí es el juego de aventura más cercano al espíritu RPG que ha producido Nintendo. Eso, para esta comunidad, cuenta.
La historia de Hyrule y la narrativa de TotK, explicada sin spoilers
La narrativa de TotK es más ambiciosa que la de Breath of the Wild, y también más arriesgada. El juego empieza con un prólogo que cambia para siempre la percepción de Ganondorf dentro de la saga, y desde ahí construye una historia que mezcla ciencia ficción discreta con mitología zeldera de manual. Zelda tiene mucho más protagonismo esta vez, aunque la forma en que está estructurado ese protagonismo ha generado debate desde el día del lanzamiento: hay quien lo ha visto como un sacrificio narrativo valiente, y hay quien lo considera una salida fácil. Mi opinión personal es que funciona, pero necesitas llegar hasta el final para entenderlo.
Hyrule se divide ahora en tres capas verticales: el cielo, la superficie y las profundidades. El cielo es espectacular visualmente pero más escaso de lo que parece en los tráilers. La superficie es la que conocemos de BOTW con transformaciones geográficas relevantes y nuevas cuevas por todas partes. Y las profundidades son lo más sorprendente: un mapa espejo completamente oscuro, lleno de raíces gloom y secretos que la mayoría de guías no cuentan bien, con algunas de las mejores recompensas del juego para el que tenga paciencia.

Los templos vuelven a tener identidad propia
Una de las cosas que más me alegró al jugar fue comprobar que los templos habían vuelto a tener identidad propia. En Breath of the Wild los santuarios eran geniales para las mecánicas pero los divinos bestias se parecían entre sí más de lo que debían. Aquí cada templo tiene arquitectura y temática propias: el del Agua, el del Fuego, el del Viento, el del Relámpago y el del Espíritu. El del Espíritu, en particular, es uno de los mejores diseñados de toda la saga Zelda, y los jefes finales de cada uno son mucho más cinematográficos que en BOTW.
Eso sí, si buscas el nivel de dificultad de los dungeon clásicos de Ocarina of Time o Majora’s Mask, todavía no es eso. Los templos son más largos e inventivos que antes, pero siguen siendo accesibles. Lo cual no es necesariamente malo, depende de lo que esperes. Para los que quieren desafíos más duros, los coliseos y algunos santuarios opcionales ofrecen bastante caña. Si quieres saber cuáles merecen más la pena, tenemos una guía de santuarios con las mejores recompensas en TotK que te ayudará a priorizar.
Mecánicas y habilidades: lo que diferencia a TotK de cualquier otro juego
Las cuatro habilidades nuevas de Link son el corazón de Tears of the Kingdom: Ultramano, Combinación, Infiltración y Retroceso. Cada una tiene usos evidentes y usos creativos que el juego nunca te enseña explícitamente, y eso es parte de su magia. La Ultramano sirve para mover objetos y construir estructuras, pero también para hacer trampa en prácticamente cualquier puzle si eres lo suficientemente creativo. ¿Que no quieres rodear el laberinto? Construyes un puente volador. El juego te deja hacerlo casi siempre.
El sistema de Combinación merece mención aparte porque soluciona el mayor problema de BOTW: la fragilidad de las armas sin sustitución satisfactoria. Ahora tú decides qué tan poderosa queda una espada, y eso cambia radicalmente cómo te relacionas con el equipo. Puedes fusionar una espada común con un diente de Lynel y convertirla en una devastadora. El sistema tiene profundidad suficiente como para que dos jugadores con cien horas encima tengan arsenales completamente distintos. Si quieres maximizar tu arsenal, echa un vistazo a las mejores armas de Zelda: Tears of the Kingdom.

Las profundidades: lo que nadie te cuenta antes de bajar
Esto es algo que aprendí de mala manera: bajar a las profundidades sin preparación es una forma muy eficiente de perder corazones y paciencia. El gloom, esa energía oscura que te reduce el máximo de vida, no desaparece hasta que descansas en un campamento o comes comida específica. La primera vez que bajé sin antorchas y sin semillas de luz brillante casi me arrepiento de haber nacido. La atmósfera es opresiva de manera muy deliberada, y eso me parece un diseño valiente para un Zelda. La recompensa, sin embargo, merece el esfuerzo: los cofres escondidos ahí dentro tienen algunas de las armas más potentes del juego. Si necesitas recuperar vida en el proceso, aquí tienes la guía de cómo recuperar y aumentar la salud en Zelda: Tears of the Kingdom.
Las raíces de las islas de Zelda están ahí abajo, y entender eso cambia todo tu mapa mental del mundo. Cada raíz corresponde a un punto de referencia en la superficie, así que activarlas en el subsuelo equivale a iluminar secciones enteras del mapa superior. Es uno de esos detalles de diseño que no te explican en el tutorial pero que cuando lo descubres solo, sientes que has entendido algo que el juego te estaba susurrando desde el principio.
Cómo gestionar el inventario y las semillas Korog
Como en Breath of the Wild, el inventario empieza siendo ridículamente pequeño. Las semillas Korog son la moneda para expandirlo, y aunque hay 1.000 distribuidas por Hyrule, solo necesitas una fracción para tener un inventario razonable. Obab, el Korog que quiere reunirse con su amigo, es el personaje que gestiona ese canje, y encontrarlo la primera vez no es tan intuitivo como parece. No gastes todas las semillas al principio solo en armas: reserva también para escudos y arcos, o te quedarás cojo en algún momento crítico. Si estás perdido con eso, tenemos explicado exactamente dónde encontrar a Obab y cómo aumentar tu inventario.
También puedes encontrar a los dragones del juego para conseguir materiales de alta calidad. Si no sabes cómo localizarlos, tenemos una guía específica para encontrar los dragones en Zelda: Tears of the Kingdom. Y las hadas que mejoran tu equipo también juegan un papel importante: guía completa sobre las hadas en Tears of the Kingdom. Con el equipo bien optimizado, el juego cambia de categoría.
Apartado técnico, visual y comparativa con Breath of the Wild
Visualmente, Tears of the Kingdom es un juego hermoso que trabaja con una infraestructura técnica que empieza a mostrar sus límites. Nintendo Switch es una consola de 2017, y aunque el equipo de desarrollo ha hecho maravillas para exprimir el hardware, hay momentos donde la realidad se impone. Los drops de fps en zonas densas como el Bosque Korog, durante tormentas eléctricas o con varios vehículos activos son reales y molestos. No arruinan la experiencia, pero sí te recuerdan dónde estás. En Nintendo Switch 2, con el parche de compatibilidad, el juego corre notablemente mejor y a mayor resolución.
El arte direction, en cambio, es impecable. Los cielos de Hyrule al amanecer, las profundidades iluminadas por semillas de luz, la arquitectura de las Antiguas Zonaitas: hay secuencias en este juego que parecen sacadas de una película de Miyazaki. La banda sonora de Hideaki Yamashita adapta los temas clásicos de Zelda a nuevos registros sin perder su esencia. Los temas de las profundidades son particularmente perturbadores y hermosos a la vez. Mención especial al tema de Zelda en los flashbacks, que con el contexto narrativo correcto resulta devastador.

Comparativa honesta: qué mejoró y qué empeoró respecto a Breath of the Wild
Esta es la pregunta que todos hacen, y que casi nadie responde con sinceridad. Voy a hacerlo. TotK mejora BOTW en casi todo lo que importa narrativamente: Ganondorf por fin tiene peso, los templos tienen personalidad, las habilidades son más creativas y las profundidades añaden una capa de exploración que no existía. También mejora la densidad de contenido por kilómetro cuadrado de mapa. Sin embargo, BOTW tiene algo que TotK no puede replicar: el impacto de primera impresión de un mundo que nunca habías visto. Cuando en 2017 saliste por primera vez de la Cueva de la Resurrección y viste Hyrule desde lo alto, eso fue irrepetible.
Lo que empeoró, siendo honesto: la reutilización de assets de BOTW es evidente y a veces molesta. El mapa de superficie es prácticamente idéntico con modificaciones encima. Muchas animaciones de enemigos y texturas son calcadas. Esto no arruina el juego, pero reduce la sensación de novedad. Además, la estructura de los templos puede resultar repetitiva si los haces todos seguidos: mi recomendación es intercalar exploración libre entre templo y templo. El juego está diseñado para jugarse así, no de un tirón. La mayoría de los jugadores que han terminado ambos prefieren TotK, aunque reconocen que BOTW tiene un impacto de primera impresión único e irrepetible.
El combate y el jefe final que nadie olvida
El combate en TotK sigue la base de BOTW pero se enriquece considerablemente con las nuevas habilidades. Los Lynel siguen siendo los exámenes de habilidad más exigentes del juego en condiciones normales, y los Gleórok en las profundidades los superan en tensión. Pero el punto álgido llega en el enfrentamiento contra Ganondorf, que tiene varias fases progresivamente más espectaculares. La batalla final es un ejercicio de diseño que mezcla épica visual con mecánicas genuinamente creativas, y es memorable de una manera que pocos jefes finales de los últimos años logran. Si necesitas ayuda para afrontarlo, tenemos la guía detallada de cómo derrotar a Ganondorf y el dragón negro.
Una cosa que sí echo en falta en el combate es mayor variedad de enemigos completamente nuevos. TotK reutiliza muchos tipos de Bokoblins, Moblins y Lizalfos de BOTW con variantes de color y potencia, pero sin rediseños significativos. Los enemigos genuinamente nuevos como los Constructs o las variedades de Gloom son excelentes, pero escasos comparados con el total del bestiario. Para el equipamiento defensivo que necesitarás en los combates más duros, revisa las mejores armaduras en Zelda: Tears of the Kingdom.

¿Vale la pena Zelda: Tears of the Kingdom en 2026?
Esta es, en 2026, la pregunta que más sentido tiene hacer. Y la respuesta es sí, rotundamente, pero con matices que dependen de tu situación. Si tienes Nintendo Switch 2, el juego corre mejor y a mayor resolución sin coste adicional si ya tienes la versión original. Es, de hecho, una de las mejores experiencias disponibles para esa consola incluso tres años después del lanzamiento original. Si tienes Switch clásica, el juego sigue siendo impresionante aunque con las limitaciones técnicas que ya conoces.
El precio ha bajado respecto al lanzamiento: puedes encontrarlo físico entre 45 y 60 € dependiendo de la tienda y las ofertas. A ese precio, la relación horas/euro es imbatible. No existe otro juego en el mercado que te dé 80 horas de contenido de esa calidad a ese precio. La historia principal sigue siendo fresca, las mecánicas siguen siendo inventivas, y las profundidades siguen teniendo zonas que la comunidad lleva tres años descubriendo. Si no lo has jugado, este es el momento. Y si lo jugaste en 2023 y te quedaste con ganas, una segunda partida con todo el conocimiento que tienes ahora es una experiencia distinta.
Puntuación desglosada: mi valoración de cada aspecto del juego
Después de más de ochenta horas con el juego, y habiendo vuelto a él en 2026 para actualizar este análisis, esta es mi valoración desglosada:
- Historia: 9/10 — Ambiciosa, emotiva y con un Ganondorf que por fin está a la altura
- Exploración: 10/10 — El mejor mundo abierto jamás diseñado para un jugador en solitario
- Jugabilidad: 10/10 — Las cuatro habilidades crean un lenguaje de diseño sin equivalente
- Gráficos y arte: 8/10 — Hermoso en dirección artística, con limitaciones técnicas en Switch
- Banda sonora: 9/10 — De las más elaboradas de la saga, con temas que se quedan contigo
- Nota global: 9,5/10
Lo que aprendí después de 80 horas: errores que cometí y cómo evitarlos
Por si te ahorras el tiempo que yo perdí:
- No bajes a las profundidades sin semillas de luz brillante y comida que restaure corazones máximos (las que curan gloom)
- Activa las raíces en el mapa antes de explorar las profundidades: cada raíz corresponde a un punto de referencia en la superficie
- No gastes todas las semillas Korog al principio solo en el inventario de armas; reserva para escudos y arcos
- El orden recomendado de templos para empezar: Viento, Agua, Fuego, Relámpago, Espíritu. Ese orden hace la curva de dificultad más suave
- Los Gloom Hands (manos del abismo) aparecen cuando el ambiente se oscurece. Ten un plan de huida o una buena provisión de flechas sagradas
Crítica honesta: lo que no nos ha gustado del juego
Hablar solo de lo bueno sería hacerte un flaco favor. TotK tiene tres problemas reales que debes saber antes de comprarlo. Primero, la reutilización de assets de BOTW es evidente y a veces molesta. El mapa de superficie es prácticamente idéntico al de BOTW con modificaciones encima. Muchos ítems, animaciones de enemigos y texturas son calcadas. Para los que venían directamente de BOTW en 2023, el efecto era más notable. Hoy pesa menos, pero está ahí.
Segundo, el rendimiento técnico en Nintendo Switch tiene caídas de fps en zonas con mucha vegetación o cuando activas construcciones complejas. En Nintendo Switch 2, con el parche de compatibilidad, esto mejora notablemente. Tercero, y esto es más subjetivo: la historia tarda en arrancar y la estructura de los templos puede resultar repetitiva si los haces todos seguidos. También hay que mencionar que los Kologs, aunque hay 1.000, son muy repetitivos como actividad: si los quieres encontrar todos, tenemos la guía completa de todos los Kologs en Tears of the Kingdom.
Valoración personal
Zelda: Tears of the Kingdom es, sin exageración, uno de los mejores videojuegos que he jugado en mi vida. Lo digo siendo consciente de sus fallos: la reutilización de assets, el framerate en Switch y una estructura que puede cansar si no te tomas tu tiempo. Pero ninguno de esos defectos eclipsa lo que consigue: un mundo que invita a la curiosidad permanente, un sistema de habilidades que convierte cada reto en una pregunta abierta, y una historia que, cuando llega al final, golpea de verdad.
¿A quién le recomendaría TotK? A cualquier fan de los juegos de aventura en mundo abierto que quiera algo con profundidad y duración reales. Si te gustó BOTW, este es obligatorio. Si BOTW te pareció demasiado vacío de historia, TotK te va a convencer más. Si nunca has jugado a un Zelda, puedes empezar aquí perfectamente, aunque te perderás algunos guiños narrativos. Juegos similares con los que lo compararía: Elden Ring en cuanto a densidad de mundo y recompensa por explorar; Immortals Fenyx Rising si buscas algo parecido en escala menor; Genshin Impact si no te importa el modelo free-to-play y quieres algo con estética similar. Pero TotK tiene algo que ninguno de esos tiene: esa sensación específica de Zelda que no sé cómo describir pero que reconoces en cuanto la tienes en las manos.
Disponible exclusivamente para Nintendo Switch (y con mejoras en Nintendo Switch 2 vía retrocompatibilidad). Si ya lo tienes y quieres compartir tu experiencia, o si hay algo que echas en falta en este análisis, cuéntalo en los comentarios. Me interesa mucho saber qué es lo que más os ha sorprendido, para bien o para mal.






