Si llevas tiempo con Diablo IV, ya sabes lo que significa el nombre de Mefisto: el Señor del Odio por antonomasia, el gran mal que desde los primeros títulos de la saga ha fascinado y aterrorizado a partes iguales. Lord of Hatred cierra por fin ese arco argumental con una expansión que, en mi opinión, es la mejor entrega del juego hasta la fecha. He jugado bastantes horas desde su lanzamiento el 28 de abril de 2026 y aquí te cuento si vale o no la pena.
La historia de Lord of Hatred: un final que se hace esperar
La historia de Lord of Hatred arranca donde lo dejó Vessel of Hatred y nos lleva a la nueva región de Skovos, un archipiélago de islas que nunca antes habíamos visto en Diablo IV. El objetivo es enfrentarte a Mefisto, el demonio mayor del odio, en lo que supone el desenlace definitivo de la Era del Odio. Sin spoilers, diré que la campaña es más compacta que la del juego base pero notablemente mejor escrita: hay momentos genuinamente impactantes, los personajes secundarios tienen peso real y el ritmo se sostiene casi todo el tiempo. Tuve algún pequeño bajón en el tramo intermedio, pero el final justifica con creces el viaje.
Skovos, una región que me ha sorprendido gratamente
Skovos es lo que más me ha sorprendido visualmente. Esperaba algo oscuro y típico del universo Diablo, pero las islas tienen una atmósfera casi mitológica griega mezclada con oscuridad demoníaca. Las ruinas, los templos sumergidos y las playas manchadas de sangre crean una estética que no habíamos visto antes. No es el mapa más grande del juego, pero sí uno de los más memorables en cuanto a diseño artístico. Además, conecta bien con las mazmorras del final del juego, algo que agradecí mucho.

Las dos nuevas clases: paladín y brujo
Esta es probablemente la mayor novedad de Lord of Hatred y, en mi caso, la razón principal para comprarla. El paladín y el brujo son dos clases muy diferentes en concepción y en sensación de juego, pero las dos están bien implementadas. El paladín canaliza la Luz sagrada y elige entre cuatro especializaciones: el Árbitro (forma angelical de alta velocidad), el Zelote (berserker de fe), el Judicante (daño divino a distancia) y el Juggernaut (el tanque inquebrantable). Yo empecé con el Judicante y me pareció una pasada ver lluvia de rayos divinos sobre los demonios.
El brujo: magia oscura con curva de aprendizaje
El brujo, en cambio, es más complejo de entrada. Invoca legiones de demonios, maneja energías infernales y tiene cuatro perfiles propios: Legión (cantidad y caos), Vanguardia (cuerpo a cuerpo destructivo), Mente magistral (control y precisión) y Ritualista (rituales de daño en área). Es una clase que tarda un poco en arrancar pero que cuando lo hace resulta brutalmente satisfactoria. Eso sí, si vienes de una clase más directa como el bárbaro, puede costar el doble de adaptación. Dicho esto, la comunidad en Reddit ya ha encontrado builds devastadoras con el Ritualista que simplifican bastante el proceso. Si buscas guías de builds para este tipo de juegos, en nuestra sección de builds y guías de ARPGs encontrarás contenido relacionado que te puede ayudar a entender la mecánica de especialización.

Contenido de endgame y novedades para todos los jugadores
Una de las cosas que más me ha gustado de Lord of Hatred es que no solo añade contenido para los recién llegados. El endgame recibe novedades importantes: La Torre es un modo de desafío con clasificaciones (actualmente en beta) donde los jugadores compiten por escalar posiciones. También llegan los objetos ensangrentados y la nueva mecánica de racha letal, que cambia cómo gestionas el ritmo del combate en alta dificultad. Para los que llevamos tiempo, estas adiciones son el verdadero anzuelo para volver semana tras semana. Además, la Temporada 13 (Temporada de la Masacre) incluye un evento muy loco: puedes transformarte en el Carnicero, uno de los enemigos más icónicos de la saga. Un regalo para los fans de la primera hora.
Cambios globales que llegan gratis con el parche
Blizzard también ha lanzado junto a la expansión el parche 2.6.0, que trae mejoras en los árboles de habilidades de todas las clases: los puntos clave pasivos desaparecen y el sistema de progresión se vuelve más abierto. Esto afecta a todos los jugadores con el juego base, no solo a quienes compren Lord of Hatred. Es un detalle que agradezco mucho porque demuestra que Blizzard sigue comprometida con la base existente. Si quieres ver hasta dónde llegan estas actualizaciones en contexto con otros ARPGs del momento, te recomiendo echarle un vistazo a las novedades de Path of Exile 2: Return of the Ancients, que también llega a finales de mayo.
Comparativa con Vessel of Hatred: ¿ha mejorado Blizzard?
La primera expansión, Vessel of Hatred, tuvo una recepción tibia. Muchos sentimos que la campaña era corta, que la nueva clase (el Spiritborn) aunque divertida llegaba rota de equilibrio, y que el contenido de endgame se quedaba algo justo. Lord of Hatred corrige varios de esos errores: la campaña dura más, el equilibrio entre las dos clases nuevas parece más trabajado desde el inicio y el endgame tiene más capas. No es una transformación radical, pero sí una mejora clara que convierte a Lord of Hatred en la mejor versión de Diablo IV hasta la fecha. La nota media de Metacritic ronda el 83/100 y, en mi opinión, está bien puesta: no es un juego diez, pero cumple con creces lo que promete.

¿Merece la pena si no has jugado antes a Diablo IV?
Lord of Hatred incluye en su compra Vessel of Hatred, así que si llegas nuevo al juego compras dos expansiones de golpe. Aun así, necesitas el juego base de Diablo IV para acceder a todo el contenido. La buena noticia es que la campaña principal está en un muy buen estado ahora mismo tras los parches, y la curva de entrada no es tan brutal como en otras temporadas. Si te gustan los ARPGs de sesiones intensas con builds personalizables, Diablo IV con Lord of Hatred es de los mejores que puedes pillar en 2026. Si llevas tiempo en el género y quieres algo con más profundidad narrativa, también te recomiendo echar un ojo a las mejores clases de Elden Ring Nightreign o revisar la historia y lore de Shadow of the Erdtree si prefieres una experiencia más desafiante y con lore profundo.
Valoración personal
Llevaba bastante tiempo esperando que Diablo IV encontrara su ritmo, y con Lord of Hatred siento que por fin lo ha hecho. La historia cierra bien el ciclo de Mefisto, Skovos es visualmente inspirada, y las dos nuevas clases añaden mucha variedad. El paladín es perfecto para quien quiera algo poderoso e intuitivo desde el primer momento, mientras que el brujo premia la paciencia con una curva que acaba siendo muy satisfactoria. Lo más positivo, sin duda, es la Temporada de la Masacre y el nuevo sistema de La Torre: son adiciones que hacen que quieras seguir jugando semanas después de terminar la campaña.
¿A quién le recomiendo este juego? A los fans de los hack and slash con profundidad de builds, a quienes ya tenían Diablo IV pero lo habían abandonado, y a cualquiera que disfrute de universos de fantasía oscura bien construidos. Está disponible en PC (Battle.net y Steam), PlayStation 5, Xbox Series X/S, PlayStation 4 y Xbox One. Si has jugado esta expansión o tienes dudas sobre qué clase elegir, déjame un comentario: me encantaría saber qué tal os va con el paladín o el brujo.


