The Witcher 2: Assassins of Kings - el rey Henselt observa el asedio a Vergen con un catalejo
Te explico dónde comprar mineral de plata en The Witcher 2 en cada acto, cuánto necesitas para forjar la espada Anatema y qué aprendí jugando.

Actualizado: julio de 2026. He revisado y corregido esta guía porque la versión anterior tenía datos que no se sostenían al comprobarlos en el propio juego, así que aquí va todo contrastado de nuevo.

Si llevas un rato dando vueltas por Flotsam sin encontrar mineral de plata, te ahorro el paseo: no hay minas de plata escondidas por ningún lado en The Witcher 2: Assassins of Kings, y comprarlo a un herrero concreto es, con diferencia, la forma más rápida de conseguirlo. Lo digo porque yo perdí bastante tiempo la primera vez buscando vetas en el mapa como si esto fuera un juego de minería, y no lo es. Con un solo herrero de Flotsam se resuelve casi todo el problema del primer acto, así que vayamos directos a lo que de verdad funciona.

Así puedo comprar mineral de plata en Flotsam durante el primer acto

En el primer acto, Geralt llega a Flotsam después de que el asedio del inicio le complique bastante la vida, y es justo en ese poblado donde está la solución real al mineral de plata. El herrero que vende mineral de plata en Flotsam se llama Berthold Candeleria, y lo encontrarás en la parte sur del poblado, no en ninguna mina de las afueras. Da igual cuánto explores el bosque de alrededor, por ahí no vas a encontrar vetas de plata que se puedan extraer, así que ahorra pasos y ve directo a su puesto.

Lo curioso es que Berthold no solo vende el mineral suelto, sino que además fabrica el equipo a partir de los esquemas que también te vende él mismo. Esto simplifica bastante las cosas porque, en vez de andar comparando precios entre varios comerciantes como pasa en otros RPG, aquí tienes en un único puesto la compra del mineral, el esquema y la forja del arma. Y hay más: si te fijas en las conversaciones del pueblo, varios vecinos comentan de forma indirecta que es el único herrero de fiar en la zona, algo que cuadra con lo que se ve jugando.

Berthold Candeleria es el herrero que necesitas conocer en Flotsam

Berthold no es un personaje decorativo ni un comerciante de relleno, es la pieza central de toda la economía de materiales del primer acto. Además de mineral de plata, le compras mineral de hierro, y es él quien te fabrica desde la espada de plata hasta la armadura completa del conjunto del Blasfemo. Si más adelante quieres que Flotsam se vea todavía mejor mientras rebuscas en su tienda, tengo aparte una recopilación de los mods de Witcher 2 que más merece la pena probar.

Para el resto de materiales de ese primer conjunto de armadura tendrás que moverte un poco más, porque el cuero y las telas se los compra a Fioravanti, que está al noreste del propio Berthold, dentro del mismo poblado. No hace falta salir de Flotsam para reunir casi todo lo necesario, lo cual contrasta con la sensación de picoteo que a veces da el juego en las misiones secundarias. De hecho, en esas mismas calles empiezan algunas de las tramas que más se comentan del juego, como los romances de The Witcher 2, así que merece la pena explorar cada rincón con calma.

The Witcher 2: Assassins of Kings - soldados de las Franjas Azules interrogando a los vecinos de Flotsam

Esta es la espada de plata que puedo forjar con este mineral

El uso principal del mineral de plata en este juego es, sin rodeos, forjar la espada Anatema, que es el arma de plata del conjunto del Blasfemo. No hay pociones ni amuletos verificables que dependan de este mineral, así que si alguna guía dice lo contrario, yo no me lo creería sin comprobarlo antes en el propio inventario. La Anatema hace entre 20 y 25 de daño, tiene un 15% de probabilidad de causar hemorragia y un 1% de probabilidad de baja instantánea, unos números que se quedan cortos frente a otras espadas de acero, pero que compensan porque es de plata, y contra ciertos enemigos eso es innegociable.

Triss Merigold, por cierto, tiene bastante peso en la trama que rodea estas primeras misiones, y si quieres profundizar en esa parte más allá del crafteo, ya escribí en su día sobre el romance con Triss en The Witcher 2 con todo el detalle de las decisiones que importan. Volviendo al equipo, forjar la Anatema no es barato en materiales, pero tampoco es algo que puedas dejar para el tercer acto, porque la vas a necesitar bastante antes de eso.

Estos son los ingredientes completos que pide la espada Anatema

Para que no tengas que ir recalculando sobre la marcha, esto es exactamente lo que pide el diagrama de la Anatema, comprobado directamente en el inventario del juego:

  • Mineral de plata x12
  • Mineral de hierro x4
  • Tronco de bosque x3
  • Mineral meteorítico amarillo x2
  • Dientes de nekker x4

El mineral meteorítico amarillo es el que más suele frenar a la gente, porque no se compra directamente: se encuentra inspeccionando el entorno o se fabrica con otro diagrama que también vende Berthold. Los dientes de nekker, por su parte, los sueltan los propios nekkers al morir, así que no hace falta comprar nada para eso, solo pelear un poco por el bosque de Flotsam.

Y ya que estamos con materiales, el tronco de bosque es de los ingredientes más sencillos del juego, está tirado literalmente por el suelo del poblado, algo que contrasta con lo tedioso que resulta en otros títulos del género conseguir madera básica. Pese a todo, si te falta cualquiera de estos cinco componentes, no merece la pena forzar la forja: mejor sigue con la trama principal y vuelve cuando los tengas todos.

The Witcher 2: Assassins of Kings - Geralt de Rivia combatiendo contra dos asesinos enmascarados

El mineral de plata también aparece en el segundo y el tercer acto

Si vas por la ruta de Roche, en el segundo acto no te vas a quedar sin mineral de plata porque hay otro vendedor esperando en el Campamento de Kaedweni: se llama Lasota. Para entonces seguramente ya tengas algo de mineral sobrante del primer acto, pero Lasota es la opción fiable si necesitas reponer para seguir mejorando el equipo del Traidor o del Regicida, dos de los conjuntos que se desbloquean en esa parte de la campaña.

Es un detalle que muchas guías pasan por alto, y entiendo por qué: da la sensación de que el juego solo deja comprar plata en Flotsam y luego te abandona a tu suerte. No es así. El estudio simplemente reparte los vendedores según el acto, algo bastante razonable si se piensa que cada acto tiene su propio campamento o ciudad con comercio propio, en vez de un mercado compartido entre jugadores, porque no olvidemos que esto es una campaña para un solo jugador, sin ningún tipo de comercio entre partidas ni componente multijugador.

Lasota y Bras de Ban Ard son los otros dos vendedores que recuerdo

Ya en el tercer acto, en Loc Muinne, el mineral de plata lo vende Bras de Ban Ard, que además ofrece el esquema del equipo del Regicida, uno de los conjuntos de armadura más completos de toda la campaña. Ese esquema en concreto pide catorce unidades de mineral de plata, bastante más que la espada Anatema, así que conviene llegar al tercer acto con algo de dinero ahorrado si se quiere completar sin tener que hacer misiones secundarias solo para financiarlo.

Quien haya jugado después a la secuela notará que el sistema de recolección se refina bastante respecto a este segundo juego; de hecho tengo escrita la mejor build de alquimia en The Witcher 3 para quien quiera comparar cómo evolucionó todo esto. Pero dentro de The Witcher 2, con estos tres vendedores localizados, el mineral de plata deja de ser un problema y pasa a ser simplemente una cuestión de gestionar bien el dinero.

The Witcher 2: Assassins of Kings - Geralt de Rivia enfrentándose a un soldado en una ciudad amurallada

Estos son los consejos que me hubiera gustado tener desde el principio

Mi consejo número uno es sencillo: no vendas mineral de plata sobrante pensando que no lo vas a necesitar más adelante, porque casi todos los conjuntos de armadura de nivel alto piden bastante cantidad, y comprarlo de golpe en el tercer acto sale más caro que ir acumulándolo poco a poco. Guarda siempre un colchón de diez o doce unidades aunque no tengas pensado forjar nada todavía, ya que las conversaciones de comercio no siempre reaparecen con stock inmediato.

El segundo consejo tiene que ver con el desmontaje: si consigues armas o armaduras de plata que no vayas a usar, desmóntalas en vez de venderlas directamente, porque a veces devuelven mineral de plata y eso ahorra visitas al herrero. No es una mecánica que el juego explique bien, y a mí nadie me lo dijo la primera vez que jugué, lo descubrí casi de casualidad revisando el inventario una noche que no tenía nada mejor que hacer.

Estos son los errores que cometí la primera vez que jugué

El error más tonto que cometí fue gastar todo mi mineral de plata en la Anatema nada más llegar a Flotsam, sin guardar nada para el resto del acto, y luego tuve que ahorrar desde cero para completar el conjunto del Blasfemo. Si vas a forjar la espada, hazlo, pero deja margen para las botas, los guanteletes y los pantalones, porque todos piden materiales distintos y algunos comparten cuero y telas con la propia espada.

El segundo error, todavía peor, fue no leer bien los tooltips y pensar que el mineral meteorítico amarillo era lo mismo que el mineral de plata normal, y me tiré un buen rato dándole vueltas al inventario sin entender por qué no me dejaba forjar nada. Como consejo final, si quieres una visión más completa del juego antes de meterte a fondo con el crafteo, tengo escrito un análisis de Witcher 2: Assassins of Kings donde hablo del resto de sistemas con más calma.

Valoración personal

Con todo esto ya montado, mi opinión sobre el sistema de materiales de The Witcher 2 es bastante positiva, sobre todo porque no depende de la suerte: sabes exactamente a quién ir a ver en cada acto, y eso da una sensación de control que otros RPG de la época no tenían. Lo más curioso, para mí, es que un juego de 2011 ya planteara la recolección de forma tan directa, sin listas interminables de recursos aleatorios como pasa en juegos de mundo abierto más recientes. Si te gustan los sistemas de crafteo claros y sin relleno, este es de los que mejor envejecen dentro del género.

Este tipo de mecánica le puede gustar especialmente a quien disfrutó forjando equipo en Dragon’s Dogma o en las primeras entregas de Dark Souls, donde tampoco hay mil recursos que memorizar sino un puñado de materiales bien situados. The Witcher 2: Assassins of Kings está disponible en PC, Xbox 360 y Mac, y aunque han pasado más de diez años desde su lanzamiento, sigue mereciendo la pena para quien quiera entender de dónde viene la saga antes de meterse con Ciri y compañía. Y ahora te toca a ti: ¿qué echaste en falta en esta guía o qué recomendarías a alguien que empieza ahora con el mineral de plata? Te leo en los comentarios.

Preguntas frecuentes

¿Dónde consigo mineral de plata en Flotsam?

Se lo compras a Berthold Candeleria, el herrero situado en la parte sur de Flotsam, durante el primer acto del juego.

¿Hay minas de plata que se puedan explotar en el juego?

No. No existen minas ni vetas explotables en The Witcher 2. El mineral de plata se compra directamente a herreros concretos en cada acto.

¿Cuántas unidades de mineral de plata necesito para la espada Anatema?

El diagrama pide doce unidades de mineral de plata, además de mineral de hierro, tronco de bosque, mineral meteorítico amarillo y dientes de nekker.

¿Quién vende mineral de plata en el segundo acto?

En el Campamento de Kaedweni, siguiendo la ruta de Roche, el mercader Lasota vende mineral de plata.

¿Y en el tercer acto, en Loc Muinne?

Bras de Ban Ard vende mineral de plata en Loc Muinne, además del esquema del equipo del Regicida.

¿Existe comercio entre jugadores para intercambiar mineral de plata?

No. The Witcher 2: Assassins of Kings es un juego para un solo jugador, sin modo multijugador ni mercado entre jugadores.


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